CD – El eterno presente no es óptimo

Para este post que no tiene encaje en ninguna de las secciones, he creado “Cajón Desastre”, la sección de los post sin-sección.

Ando últimamente viendo charlas TED, centrado en dos o tres temas diferentes. Incitado por su eslogan “déjate inspirar”, aquí estoy, inspirado por varias de ellas.

El post de hoy surge después de ver la charla de Philp Zimbardo y su “visión saludable” del tiempo (enlace a la transcripción de la charla).

Esta charla me ha permitido reflexionar sobre la cuestión del eterno presente asociado a las experiencias meditativas, descritas por las tradiciones espirituales orientales.

Para estas tradiciones El Presente, es el único tiempo posible, lo demás solo existe en nuestra mente. El pasado son recuerdos, registros filtrados de hechos ocurridos con anterioridad; El futuro son proyecciones construidas por nuestra mente en base a experiencias anteriores.

Esta idea la encontraréis, expresada de forma más o menos elegante, en boca de muchos por no decir todos los grandes maestros:

“No hay pasado ni futuro. Solo existe el presente. Ayer era presente para tí cuando lo experimentabas, y mañana será presente, cuando lo experimentes. Por ende la experiencia solo se produce en el presente y mas allá de la experiencia nada existe” (Ramana Maharshi)

“El pasado ya no existe, ha muerto; el futuro todavía no existe, no ha nacido. Solo existe el presente. Solo el presente está vivo. Cuando estás aquí y ahora la vida fluye en tí. Cuando estás aquí y ahora, estás en tono con la existencia. Y eso alimenta, ese es el verdadero alimento.” (Osho)

“Solo existen dos días en el año en que no se puede hacer nada, uno se llama ayer y otro mañana” (Dalai Lama)

etc…

En estas tradiciones también se dice que, además de ser el único tiempo posible, la vivencia plena del presente es la que nos procura la comprensión y la realización personal. Se nos recomienda vivir Aquí y Ahora. Cuando conseguimos acallar nuestra mente, surge la experiencia pura. En ese momento vemos el mundo tal y como es.

Tres orientaciones

Pero, ¡ay amigos!, ahora llega Philip Zimbardo y nos dice algo que de alguna forma también intuíamos: el estado óptimo para navegar por la vida es una combinación de orientación al tiempo pasado, al presente y al futuro.

La orientación en el tiempo es uno de los Metaprogramas que ya manejaba la PNL. Son tendencias personales que hacen que vivamos y razonemos fijándonos en algunas cosas más que en otras. Una orientación hacia el pasado, significa que nos fijamos más y damos más peso a las cosas que ocurrieron en el pasado que las que están ocurriendo en este momento y las que pueden llegar a ocurrir en el futuro. Esta forma de mirar el mundo, varía de un individuo a otro y está condicionada por factores externos como la cultura, el nivel educativo, la clase social, etc…

Nos dice Zimbardo que la orientación en el tiempo se puede dividir en seis tendencias predominantes:

  • Pasado positivo y pasado negativo
  • Presente hedonista (placeres y dichas de la vida) y presente fatalista (nada importa la vida está bajo control)
  • Futuro basado en metas (objetivos) y futuro trascendental (más allá de la muerte)

Siempre según Zimbardo, el Estado Óptimo para desenvolverse de forma satisfactoria en la sociedad, tiene un componente alto en pasado positivo, moderadamente alto en futuro y moderado en presente hedonista. Con unas componentes bajas en pasado negativo y presente fatalista.

A primera vista parece que hay incompatibilidad entre los dos enfoques: uno nos propone una orientación exclusiva al presente y el otro una combinación de orientaciones.

… pero podría no haberla y ambos enfoques podrían coexistir.

No he conocido a nadie, ni he leído nunca de nadie que sea capaz de experimentar el presente de forma continua, sin interrupciones. Y no me refiero a vivir en el presente, porque eso, queramos o no, todos lo hacemos (ya que no hay otra cosa que presente), me refiero a vivirlo conscientemente, algo así como vivir en estado de meditación permanente, en un estado de flujo continuo. Estas experiencias aunque intensas son puntuales, de duración limitada. Después de ellas, de forma ineludible vuelven los pensamientos y con ellos el pasado y el futuro.

Para estos períodos en los que vivimos en el mundomaya, donde la inmensa mayoría de los mortales estamos instalados toda la vida, es cuando cobra relevancia la combinación temporal propuesta por Zimbardo. Y repito la fórmula mágica: un componente alto en pasado positivo, moderadamente alto en futuro y moderado en presente hedonista; con unas componentes bajas en pasado negativo y presente fatalista.

Porque lo cortés no quita lo valiente. Buscamos la luz y la comprensión del mundo viviendo en él todos los días.

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