LK – Reflexión a medio camino

Nueva entrada de la serie Lumbalgias Kode en la que haré una parada para reposar toda la información facilitada hasta el momento y de paso hablar de mi experiencia personal con las lumbalgias.

En esta sección de Lumbalgias Kode hasta ahora he trasladado, bastante resumidas, las recomendaciones de práctica del libro «El mecánico de la espalda» de Stuart McGill. La faja abdominal, Posturas sin dolor, Movimientos sin dolor y Los tres ejercicios innegociables. El libro además nos ayuda a identificar y discriminar de entre todas las posibles causas, cual es la que nos afecta específicamente y provoca nuestro dolor de espalda. De forma que, una vez identificada, estemos en condiciones de personalizar la práctica y adecuarla a nuestra realidad particular.

Yo os recomendaría que consideréis lo siguiente:

  • Borrón y cuenta nueva.- Dejad de hacer las cosas que os causan molestias o sospecháis que puedan hacerlo. Permitíos un paréntesis de unos meses.
  • La regla del NO-DOLOR.- Realizad gestos, posturas, movimientos, ejercicios que no os causen dolor ni durante, ni al final, ni al rato de finalizarlos. Ni en los movimientos que realizáis en la vida cotidiana, ni en los ejercicios que hagáis para mejorar vuestra situación.
  • Progresión en la práctica.- Empezad por dejar de hacer lo que os causa dolor, seguid por la faja abdominal, después integrar las posturas libre de dolor. Cuando las dominéis, seguid con los movimientos libres de dolor, cuando los hayáis interiorizado, empezad con los ejercicios. Según vayáis mejorando, podréis ir aumentando el número y complejidad de los movimientos, hasta volver a hacer lo que hacíais antes sin problema.
  • Paciencia y perseverancia.- Lo que en un principio nos parece sin-remedio, mas pronto que tarde empezará a mejorar hasta el momento en que podamos olvidarnos de ello.

Dicho esto paso a relatar mi caso particular.

Pensando desde el momento actual, yo diría que mis primeros síntomas se remontan bastante atrás en el tiempo, varios años, dos o tres. En aquel momento no pensaba que era una lumbalgia. Notaba una molestia en los cambios de plano, me explico, cuando pasaba de tumbado a sentado o viceversa. También cuando me levantaba de la cama. La molestia era solo en el momento del cambio, luego desaparecía del todo.

Para no aburrir diré que la cosa fue a peor hasta llegar al punto en el que girar en la cama, agacharme a atar un cordón, ponerme los pantalones, levantarme de una silla, etc… se convertían en operaciones dolorosas.

Antes de llegar al médico (Ay Osakidetza) fui a un centro que promulgaba el fortalecimiento y equilibrado de la musculatura vertebral, como remedio cuasi universal para las afecciones de la espalda. Seguro que no me hizo mal pero las molestias seguían allí.

Llegué al traumatólogo, radiografías, artrosis lumbar entre L4-L5 y L5-C1 (algo que por lo visto es muy habitual a partir de cierta edad), rehabilitación con corrientes y finalmente «Escuela de la espalda». Es aquí, en la escuela de la espalda, donde a través de movimientos sencillos y conscientes empecé a sentir una mejoría real. Se trataba básicamente de movimientos que ya hacemos en el yoga y algunos otros en hipopresivos, pero aportando un poco más de consciencia y con el control respiratorio.

Una vez finalizada la escuela de la espalda, siguió un periodo de investigación: libros, vídeos, artículos, etc… donde me encontré con el libro de McGill. Después de leerlo, por primera vez pasé a hablar de «mi» dolor de espalda en lugar de «un» dolor de espalda genérico. Me sentí reflejado en uno de los casos descritos en el libro.

Adapté mi práctica incluyendo algunas de las recomendaciones de McGill (no todas porque algunas no me sentaban bien), y añadiendo una selección que hice de lo que ya conocía de yoga, chikun y tai-chi. ¡Hasta hoy!

No me olvidaré de mencionar al osteópata-acupuntor que me está desbloqueando la espalda y que me recomendó a una podóloga que hace plantillas «propioceptivas». Gracias a ellos dos avanzo más rápidamente, no ya hacia la mejoría de los síntomas, sino hacia una re-estructuración de resultados imprevisiblemente prometedores.

En los próximos post os hablaré de las prácticas de yoga, chikun y tai-chi, un poco tuneadas, que he hecho y sigo haciendo en mi día a día. Dadme un poco de tiempo, que quiero hacer unos vídeos y eso es mas laborioso que escribir un simple post.

Hasta pronto.

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2 Comentarios en “LK – Reflexión a medio camino
  1. Mariana dice:

    Cuánto nos enseñan también las dolencias!!!
    Algún día escribiré yo un post sobre todo lo aprendido gracias a las dolencias de espíritu!!! Es maravilloso ver cómo se puede cambiar la condición poniendo conciencia…
    Un abrazo fuerte… Y gracias!!!

  2. Gurutz dice:

    Aquí nos quedamos esperando tu post.

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